Un niño malvado quiere acabar con la vida de sus peces. Los va a echar en una sartén, y los va a freír. Tienes que impedirlo. Cuando los lance a la sartén, debes cogerlos y volver a dejarlos en la pecera. Ten cuidado porque si el pez está muy caliente, te quemarás. Si no eres rápido los pobres peces morirán.