Este pingüino tiene el síndrome de Rambo en First Blood, se ha atrincherado en un hábitat helado y dispara a todo aquel que intenta darle caza. Aunque estás armado con una potente pistola, su munición no es infinita, así que deberás recoger la que tus enemigos dejen tras haber acabado con ellos. Muévete con "WASD" y apunta y dispara con el ratón.