¡Vaya broma de mal gusto! Te han dejado encerrado en un baño, eso sí, lleno de pistas para descubrir cómo salir. No hay nadie en casa, así que gritar y pedir clemencia, no te servirá de mucho, por lo que mejor ponte a escudriñar toda la escena: abre todos los armarios, mira los enchufes, las cestas, los grifos...