Los limpiadores de tu empresa llevan toda la mañana haciendo un ruido infernal, de repente tus nervios llegan a su límite y revientas iracundo. Este es el fin de todos aquellos que te han molestado durante la mañana, es más, es tu venganza por todos aquellos que te han molestado alguna vez mientras trabajabas. ¡Que tiemblen las señoras de la limpieza!